sábado, 25 de octubre de 2014

La evaluación


Es fundamental compartir con el alumnado el proceso evaluativo para que puedan hacer los reajustes necesarios en su proceso de aprendizaje. Para ello se presentar al alumnado los criterios que se van a evaluar antes de empezar las tareas. Así se le permite que desarrolle su capacidad para planificar su actividad, sus correcciones, su trabajo,...

Ya sabemos que existen diferentes formas de evaluación: la autoevaluación, la coevaluación, la evaluación inicial, la continua, la final. Todas ellas son necesarias para lograr un aprendizaje significativo.

La autoevaluación permite al alumnado identificar sus errores y así poder tomar decisiones para superarlos. Tiene una función reguladora. Lo difícil es conseguir seleccionar y, sobre todo, organizar de manera lógica los criterios de evaluación para lograr unos objetivos alcanzables para el alumnado. Ya que estos datos tienen que ser significativos para poder aplicar una autoevaluación útil y gratificante. Y que esté además orientada a ayudar al profesor para introducir los cambios necesarios durante todo el desarrollo del proyecto.

La evaluación inicial Esta tarea permite al docente analizar la situación de los estudiantes antes de empezar el proyecto: análisis de las estrategias de razonamientos, las actitudes, el campo semántico del vocabulario utilizado y hacer un reajuste para formar los grupos de trabajo.

La evaluación continua se realiza a lo largo de todo el proceso del proyecto. Y hay numerosas maneras de realizarla. Aquí entra todos los tipos de evaluación y de herramientas. Pero tampoco puede ocupar una gran proporción de las tareas tanto del alumnado como del docente.
Todo ello ayudará al profesor para introducir los cambios necesarios durante todo el desarrollo del proyecto. Como simplificar, cambiar o aclarar algún criterio de evaluación. O añadir alguna fase para el buen desarrollo del proyecto. 

La coevaluación Consiste en la observación de lo que hace los demás compañeros. Así se promueve el intercambio, la discusión y la adquisición de unos hábitos como tener en cuenta otros puntos de vista, el razonamiento, la entre-ayuda y la mejora de la resolución de posibles conflictos

La evaluación final se realizará mediante la presentación del producto final. Esta evaluación final la pueden  llevar a cabo tanto el alumnado como el docente. Así se podrá detectar qué es lo que alumno no ha acabo de interiorizar y determinar aquellos aspectos que se deberán modificar en futuros proyectos. En cuanto al alumnado podrá tomar conciencia de las diferencias entre el punto de partida y el final.
Esta evaluación es consecuente con todo el proceso de aprendizaje y está contextualizada.

Para llevar a cabo el proceso de evaluación existen diferentes herramientas (las rúbricas, las plantillas de observación,...) En lar propuestas de proyectos que vienen detalladas en este blog se pueden ver estas herramientas.

Es importante que el alumnado vea los errores como algo que forma parte del aprendizaje. No es "malo" fallar. En este sentido a menudo la presión de los padres no ayuda a los hijos. Por este motivo en la tutorías generales muestro algún ejemplo, como puede ser una plantilla de observación que los alumnos llevan a casa para que sus padres vean el progreso de sus hjos.






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